Tener Linux dentro de Windows no es una idea nueva. Antes de que existiera WSL hubo al menos tres caminos distintos, y cada uno resolvía el problema con una filosofía diferente. Repasarlos ayuda a entender por qué WSL2 funciona como funciona y cuándo sigue teniendo sentido otra opción.
1. Cygwin: Linux sin Linux
Cygwin no ejecuta un núcleo Linux. Es una capa de compatibilidad POSIX (una DLL) más un montón de herramientas GNU recompiladas para Windows. Escribes ls, grep o make y funcionan, pero son programas de Windows.
- Bueno para: scripts, herramientas de línea de comandos, compilar software portable.
- Malo para: cualquier binario Linux precompilado. Si no está en los repositorios de Cygwin, toca compilarlo.
- Hoy: sigue vivo y lo usan herramientas como MobaXterm. Git for Windows usa un primo cercano, MSYS2.
2. coLinux (y andLinux): un núcleo que comparte la máquina
coLinux ejecutaba un núcleo Linux real como un proceso cooperativo con Windows: los dos sistemas se turnaban el control de la CPU. andLinux lo empaquetó con Ubuntu y un servidor X para que fuera usable por cualquiera.
- Bueno para: su época. Binarios Linux reales con un consumo muy bajo.
- Malo para: estabilidad (un fallo en el núcleo podía tumbar Windows) y, sobre todo, compatibilidad: solo funcionaba en Windows de 32 bits.
- Hoy: abandonado. Contamos su historia en qué fue de andLinux.
3. Máquina virtual: el camino seguro
VirtualBox, VMware o Hyper-V emulan un ordenador completo en el que instalas Linux como en un equipo físico.
- Bueno para: aislamiento total, escritorios completos, probar distribuciones, instantáneas para volver atrás.
- Malo para: integración. Los ficheros, el portapapeles y la red están separados, y la máquina reserva memoria aunque no la uses.
- Hoy: imprescindible para laboratorios y para probar sistemas enteros.
4. WSL: Linux como parte de Windows
La primera versión de WSL (2016) traducía las llamadas al sistema de Linux a llamadas de Windows, una idea más cercana a Cygwin que a coLinux, pero capaz de ejecutar binarios Linux sin recompilar. WSL2 (2019) cambió de enfoque: un núcleo Linux real dentro de una máquina virtual ligerísima que Windows arranca y gestiona solo.
- Bueno para: desarrollo, Docker, herramientas de línea de comandos, y desde Windows 11 también aplicaciones gráficas.
- Malo para: acceder a ficheros de Windows desde Linux (es lento a través de
/mnt/c), y cualquier cosa que dependa de hardware muy concreto. - Hoy: la opción por defecto para la mayoría.
¿Cuál elegir?
| Si necesitas… | Usa |
|---|---|
| Unos cuantos comandos GNU en Windows | Git Bash o Cygwin |
| Desarrollar con herramientas Linux | WSL2 |
| Probar una distribución con su escritorio | Máquina virtual |
| Usar Linux a diario | Instalarlo en un equipo o en arranque dual |
Ninguna de estas opciones sustituye del todo a un Linux instalado en un equipo. Pero para la mayoría de usos, WSL2 hace hoy sin esfuerzo lo que hace quince años requería un proyecto entero de voluntarios.

